viernes, 29 de mayo de 2015

“EL ABURRIMIENTO Y VACÍO PSÍQUICO EN LOS NIÑOS”


En el abordaje psicológico de niños observamos dos tipos de rebeldías muy habituales:

1) una rebeldía de tipo oposicionista en la que niño cuestiona todo y canaliza su propia hostilidad y…
 2) una rebeldía más pasiva en la que el niño pierde el interés respecto de los estímulos del mundo social / escolar. Es una rebeldía caracterizada por el aburrimiento, quizás no tan advertida por padres y maestros, al no ser tan evidente como el oposicionismo activo.

De allí que en tratamiento de niños en el contexto escolar nos enfrenta a una serie de fenómenos complejos, en donde uno de ellos es el estado de aburrimiento y el vacío psíquico.

CONCEPTUALIZACIÓN DEL ABURRIMIENTO

Para algunos autores el aburrimiento tiene la característica propia de la tendencia anti-social, y hay quienes por el contrario lo definen  como un ingrediente imprescindible de la  vida, planteando que es  una emoción ambigua y compleja. Otros autores definen el aburrimiento como equivalente de la depresión en el niño, describiendo entonces al fracaso escolar  como expresión de la depresión infantil y en donde el aburrimiento es un equivalente depresivo.

El aburrimiento tiene dos manifestaciones: una más ligada con el sentimiento de injusticia y humillación y la otra con la vivencia de vacío psíquico. Esta última relacionada con desajustes en las funciones ejecutivas  presentes en los procesos de simbolización y de vinculación.

Para los niños  el aburrimiento viene asociado a un distorsionado sentimiento de injusticia, en el que la actividad escolar y las rutinas de casa son para él un  “estar preso”; y como están “presos” en una obligación que perciben como impuesta, estos niños se bloquean  frente a la situación del aprendizaje, mostrando  una conducta oposicionista pasiva frente a sus adultos.

Estas conductas de oposición pasiva, vienen acompañadas de sentimientos de vacío y somnolencia  frente al estímulo escolar, pudiendo vincularse también con  una expresión corporal  de inquietud desmedida y necesidad de salir del aula a destiempo.

CARACTERISTICAS  DEL PROCESAMIENTO DEL ABURRIMIENTO (COMO EXPRESIÓN DE LA REBELDÍA)  EN EL CONTEXTO ESCOLAR:

• Los niños se quedan dormidos o su equivalente: somnolencia, apatía frente a la situación de aprendizaje.

• Mecanismo de fuga: los niños salen del aula constantemente.

• Tendencia a la violencia con sus pares, provocación permanente


• Los niños arman peleas entre sus pares porque fracasa el mecanismo de fuga.


Podríamos pensar entonces  que los niños están aburridos por que les ha faltado un “un algo” que desde su autonomía, independencia y autoestima, estimule el interés para descubrir al mundo, por eso observamos que los niños suelen despertar y enfocar rápidamente sus intereses  hacia la realidad cuando a través del trabajo terapéutico redescubren sus capacidades de autoeficacia  y seguridad





martes, 26 de mayo de 2015

TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE Y TDAH

Los niños con TND tienen un patrón de comportamiento colérico, violento y disruptivo hacia sus padres, cuidadores y otras figuras con autoridad. Antes de la pubertad, el TND es más común en los chicos, pero después tiene la misma incidencia en ambos sexos. Es frecuente esta situación de doble diagnóstico de TDAH y TND; se estima que el 40 por ciento de los niños con TDAH tienen TND.

El vínculo impulsivo/desafiante

Para entender por qué se da con tanta frecuencia el TND en niños con TDAH, debemos conocer las dos dimensiones del trastorno, sus componentes emocional y social, dice Barkley. La frustración, la impaciencia y la ira son parte del componente emocional. Las peleas y el desafío rotundo, del componente social.

La mayoría de los niños con TDAH son impulsivos; esto lleva al componente emocional del TND. “En las personas con TDAH, las emociones se expresan de forma inmediata, mientras que las demás son capaces de contener sus sentimientos”, dice Barkley. Por eso el pequeño subgrupo de niños con TDAH de tipo inatento es menos propenso a desarrollar TND. Los niños que tienen TDAH y una intensa impulsividad son proclives a presentar TND.

La ira y la frustración son difíciles de manejar en un niño con TND y TDAH, pero es el desafío lo que dispara el estrés familiar causado por el TND. Lo sorprendente es que los padres alimentan ese desafío. Si un padre se apresura a ceder en cuanto el niño tiene una rabieta, éste aprende que puede manipular las situaciones enfadándose y provocando una pelea. Este aspecto del TND es un comportamiento aprendido, que se puede desaprender mediante la terapia conductual.

Primero el TDAH, luego el TND

Antes de abordar el TND de un niño es importante controlar su TDAH, ya que cuando reducimos la hiperactividad, la impulsividad y la inatención de un niño, hay mayor probabilidad de observar una mejoría simultánea de la conducta negativista, aunque en ocasiones se hace necesario el apoyo medicamentoso del psiquiatra infantil.

Aunque hay pocas evidencias que demuestren la eficacia de cualquier tratamiento para el TND, la mayoría de los profesionales está de acuerdo en que la terapia conductual tiene el mayor potencial para ayudar. Hay muchas formas de terapia conductual, pero el criterio general es recompensar el buen comportamiento y aplicar consecuencias de forma coherente ante actos y comportamientos inapropiados.

Los programas de terapia conductual no empiezan con el niño, sino con el adulto. Dado que el niño con TND suele tener un cuidador que cede a las rabietas y conductas violentas o aplica castigos poco consistentes ante el mal comportamiento, el niño cree que portándose mal consigue lo que quiere. Por lo tanto, hay que enseñar a ese cuidador principal a responder eficazmente al niño con TND. Otra parte de la formación de los padres es averiguar si uno de los padres tiene un TDAH sin diagnosticar; un adulto afectado por el trastorno puede ser poco coherente al gestionar la conducta del niño.

Aplicar los castigos de forma sistemática es tan sólo parte de un programa de terapia conductual; los padres deben aprender a usar el refuerzo positivo cuando el niño se porta bien.Lo mas importante  es que el adulto cuidador se comprometa a seguir la secuencia y pauta terapeutica. Y aun mas importante es no esperar recuperaciones  instantaneas.


Manejo del Trastorno Negativista Desafiante: algunos consejos

1. “Di una palabra amable para contrarrestar un episodio de ira.”

2. “Grábale cuando está despotricando y haz que luego se escuche.”

3. “Un tercio de vigilancia, un tercio de constancia y un tercio de estructura y orden.”

4. “¡Disciplina! Deja de ser el mejor amigo de tu hijo con TND y empieza a educarle.”

5. “¡Mantén la calma! Cuando se esté desahogando, no alimentes el fuego.”


6. “Tómate tu tiempo, no digas algo que luego lamentarás.”

7. “Contacta con especialistas en psicologia que  te ayuden a  “entender” el TND. Eso cambiará sus vidas por completo.”



martes, 10 de junio de 2014


FACTORES NECESARIOS PARA LA ADQUISICIÓN DE LA LECTOESCRITURA




El aprendizaje de la lectura y la escritura es uno de los aprendizajes más difíciles a que se va a someter el niño de seis años, por lo que necesita de cierta madurez en diferentes áreas para llevar a cabo dicho aprendizaje. Si no existen las condiciones psicomotoras necesarias para enfrentarlo, el escolar estará expuesto al fracaso, miedo, ansiedad, frustración que atentarán contra el éxito de su aprendizaje; no solo de la lectoescritura sino en el resto de las áreas de conocimientos.

El lenguaje escrito supera al oral en cuanto a funcionabilidad y complejidad, su base psicofisiológica es el resultado de la reorganización del mismo sistema funcional.
Está representado por dos procesos: lectura y escritura, los cuales utilizan los mismos códigos, la grafía y ambos aunque se diferencian se autocondicionan, permitiendo uno la realización del otro.

Para el aprendizaje de lectoescritura, sucede lo mismo que con cualquier otro aprendizaje, es necesario que el niño alcance una madurez, sin la cual no se puede iniciar dichas tareas. Esta madurez sería posible solo con la actualización de los factores que intervienen en la adquisición y desarrollo de lectoescritura.
Los adultos , en ocasiones cometemos el error de llevar al niño a enfrentarse al aprendizaje de la lectoescritura sin tener las condiciones para acometer dicho aprendizaje, provocando problemas al leer y escribir que contribuyen a la repitencia, al fracaso escolar y a la desmotivación por el estudio, con repercusión desfavorable en el resto de las asignaturas.
De ahí la importancia de crear las condiciones necesarias para acometer dicho aprendizaje, para lograr de forma exitosa su adquisición y desarrollo.

La estructura psicofisiológica de la escritura y de la lectura, está representada por dos niveles:
I- El nivel sensomotor que garantiza la técnica de los procesos, o sea, saber leer y saber escribir.
II- El nivel semántico que garantiza que el lenguaje escrito se convierta en una forma especial de la actividad verbal, es decir, en un medio de comunicación.

Niveles de la escritura. El primer nivel está representado por diferentes eslabones:
El análisis de la composición sonora de la palabra: distinguir o extraer los sonidos aislados, convertirlos en fonemas estables, dándole su orden y sucesión en la palabra.
Correlacionar cada sonido aislado con la grafía correspondiente: codificar la imagen auditiva en imagen visual (relación fonema – grafema).
La recodificación de la imagen visual de las letras en los rasgos gráficos correspondientes, que se realiza mediante una serie de movimientos consecutivos de la mano.

En este nivel se garantiza la copia y el dictado.
El segundo nivel, el semántico, es el que permite la realización espontánea de la escritura, respondiendo a una idea o un motivo surgido, haciendo uso de códigos semánticos, sintácticos y gramaticales.

Al principio el concepto de maduración, era puramente biológico, pero se ha analizado que este solo explica procesos fisiológicos. Sin embargo, existen otros procesos que encierran principalmente un componente psíquico, rebasando por tanto el concepto biológico y analizándose una maduración biopsicosocial (biológica, psicológica y social).

Con respecto al aprendizaje de la lectura y la escritura, es necesario que el escolar alcance una madurez, sin la cual no se pueden iniciar dichas tareas, y esta madurez sería posible solo con la estimulacion y reajuste  de los factores que intervienen en la adquisición y desarrollo de ambos; y en donde   las condiciones o factores que se deben desarrollar para alcanzar el nivel madurativo para la adquisición y desarrollo de la lectura y la escritura son :

- Lenguaje.
- Nivel mental.
- Perceptivo.
- Psicomotriz.
- Factores emocionales.

Cuando exista un desarrollo adecuado de estos factores, se estará en presencia del nivel madurativo necesario para la adquisición de estos procesos.
Por consiguiente ninguna enseñanza deberá comenzar antes de haberse conseguido dicha madurez, ya que supondría un esfuerzo por encima de las posibilidades reales del escolar, lo que podría provocar frustraciones, así como rechazo a las tareas escolares. Desde las etapas precedentes debe realizarse un trabajo preventivo que garantice el acceso a los códigos del lenguaje escrito.

sábado, 7 de junio de 2014


TIPS  PARA  LA  CRIANZA POSITIVA (I)

RECONOZCA LAS BUENAS ACCIONES DE SU HIJO 

¿Se ha detenido a pensar alguna vez cuántas veces al día tiene reacciones negativas para con sus hijos? Es posible que se dé cuenta de que los critica muchas más veces de las que los felicita. ¿Cómo se sentiría si un jefe lo tratara de un modo tan negativo, aun si fuese con buenas intenciones?

El enfoque más positivo para la disciplina y mejorar comportamientos , es reconocer las buenas acciones de los niños: "Hiciste la cama sin que te lo pidiera, ¡eso es genial!" o "Te estaba mirando mientras jugabas con tu hermana y fuiste muy paciente". Estos comentarios serán mucho más eficaces para alentar la buena conducta a largo plazo que las criticas y los regaños continuos.

Propóngase encontrar algo para elogiar todos los días. Sea generoso con las recompensas: su amor, sus abrazos y elogios pueden hacer maravillas y suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirá que está "cultivando" en mayor medida el comportamiento que desearía ver.


ESTIMULE LA AUTOESTIMA DE SU HIJO

Los niños comienzan a desarrollar su sentido del yo desde que son bebés, cuando se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. 

Sus hijos asimilan su tono de voz, su lenguaje corporal y todas sus expresiones. Sus palabras y acciones como padre tienen un impacto en el desarrollo de su autoestima más que ninguna otra cosa. 

El elogio de los logros, aunque sean pequeños, hará que los niños estén orgullosos; permitirles que hagan cosas por sí solos los hará sentir que son capaces y fuertes.


Por el contrario, los comentarios denigrantes o las comparaciones negativas con otros niños los hará sentir inútiles.

Evite las afirmaciones tendenciosas o usar palabras hirientes. Los comentarios tales como "¡Qué estupidez!" o "¡Te comportas más como si fueras un bebé que tu hermano pequeño!" pueden causar el mismo daño que los golpes físicos. 

Elija las palabras con cuidado y sea compasivo. Dígales a sus hijos que todas las personas cometen errores y que usted aún los ama, incluso cuando no apruebe su comportamiento.

viernes, 30 de mayo de 2014


TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

DESCRIPCIÓN
Se trata de una pauta de comportamiento recurrente y persistente en la que se desafían las órdenes de las figuras de autoridad, comprobando una y otra vez los límites establecidos, ignorando órdenes, discutiendo, mostrando hostilidad hacia compañeros o adultos y molestándolos deliberadamente o agrediéndoles verbalmente. Se manifiesta de forma invariable en el contexto familiar, pudiendo manifestarse o no, en otros contextos como la escuela. Se muestra con mayor evidencia con adultos o compañeros muy conocidos.

TRASTORNOS ASOCIADOS
En los años escolares puede haber baja autoestima, labilidad emocional, poca tolerancia a la frustración, uso de palabrotas, uso temprano de alcohol, tabaco y substancias ilegales. Son frecuentes los conflictos con padres, profesores y compañeros. Es común el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. También pueden aparecer trastornos del aprendizaje y trastornos de la comunicación.

PREVALENCIA
Entre el 2% y el 16% según la población estudiada y los métodos de evaluación. Es más frecuente en varones que en mujeres hasta la pubertad pero las tasas parecen igualarse más tarde.

INICIO Y CURSO
Se manifiesta antes de los 8 años habitualmente y no más tarde del inicio de la adolescencia. Los síntomas se mantienen meses o años y bastantes de los casos son antecedentes del Trastorno Disocial.

PATRÓN FAMILIAR
Es más frecuente en familias donde al menos 1 de los padres ha padecido: trastornos del estado de ánimo, Trastorno Negativista Desafiante, Trastorno Disocial, Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, Trastorno Antisocial de la Personalidad o Trastorno por Consumo de Substancias. También en familias en las que existen problemas conyugales graves.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Se distingue del Trastorno Disocial por la gravedad de los síntomas y no se diagnostica si existe éste. Suele asociarse a los trastornos del estado de ánimo y trastornos psicóticos de niños y adolescentes por lo que no se diagnostica si se hace con éstos. Se diferencia del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad por la falta de intencionalidad en el no seguir las órdenes y en que en éste no se da tan frecuentemente el desafío, si bien se puede establecer un diagnóstico doble de ambos trastornos. Una observación cuidadosa permite no confundir el síndrome con el Trastorno de Comprensión del Lenguaje y del negativismo o rebeldía de algunas etapas evolutivas.




TRATAMIENTO DE LOS TRASTORNOS DE COMPORTAMIENTO PERTURBADOR (Disocial y Negativismo Desafiante)

ESTRUCTURA Y DURACIÓN DEL TRATAMIENTO
El tratamiento se lleva a cabo a lo largo de aproximadamente 20 sesiones, durante un período; aproximado de  12 meses. Cada sesión tiene una duración aproximada de 40 a 45 minutos.
El terapeuta asume el papel de entrenador en el tratamiento, su papel es activo: y directivo, contará historias planeadas de antemano sobre su vida personal para ilustrar ejemplos.
Los padres juegan un papel crítico en el tratamiento, acuden para aprender exactamente qué es lo que se está enseñando al niño. El terapeuta ayuda y modela a los padres en qué y cómo elogiar al niño. Los padres deben servir como terapeutas en las situaciones fuera de las sesiones.

Algunos de los componentes principales del tratamiento podrían ser  los siguientes:
·         *Entrenamiento en solución de problemas mediante autoinstrucciones.
·         *Aproximación gradual de los tipos de problemas utilizados, desde problemas neutros, hasta problemas reales de la vida del niño
·         *Modelado por parte del terapeuta, de la solución de problemas.
·         *Contingencias de reforzamiento social.
·         *Coste de respuesta.
·         *Retroalimentación y etiquetado de errores  
·         *Representación de escenas (role-play) entre otros.







martes, 20 de mayo de 2014



NIÑOS DIFICILES  Y   LA NECESIDAD DE  DOMINIO SOCIAL

  En los animales, el dominio social es importante porque la posición social determina el acceso a la comida, al agua, y a posibles parejas para procrear.  En los seres humanos, las cosas son mucho más complicadas.  El dominio social es la fuerza que nos hace querer ser los primeros en las filas, estar en posiciones superiores, asumir roles de liderazgo, y disfrutar tener control sobre otras personas.  Es también la fuerza que nos hace querer ser admirados y envidiados por otros.  El dominio social nos hace querer tener la casa más grande, el carro más rápido, la ropa mejor, y la pareja más atractiva, aún cuando estas cosas no nos brindan satisfacción interior. 

Las personas dominadas por la necesidad de dominio social buscan ser admiradas, envidiadas, y estar en control tanto que se hacen infelices a sí mismas y/o a los demás.   Esta infelicidad se debe a que nunca son lo suficientemente admiradas, envidiadas, ni tienen suficiente control para satisfacer su necesidad de dominio social.
Quienes tienen trastorno de personalidad antisocial tienen una necesidad descontrolada de dominio social.

Los padres de los niños  de “temperamento difícil”, tienen que afirmar su dominio social sobre su niño, sin ser agresivos ni abusivos.  La afirmación del dominio social significa comunicar el mensaje de que usted está al mando.  Los niños  de “temperamento difícil” ya sean TDAH  o con TOD (Trastorno Oposicionista Desafiante) a menudo tratan de usurpar la autoridad de los padres. El secreto para mantenerse al mando sin ser agresivo, es siendo consistentes con los límites, y modelando comportamientos asertivos.

El problema con la necesidad de dominio social es que, a diferencia de las otras necesidades, los humanos por lo general no nos percatamos de los sentimientos que van con esta necesidad.  A menos de que nos sintamos muy competitivos o agresivos en una situación dada, no nos percatamos de esta necesidad que guía mucho de nuestro comportamiento.   La falta de conciencia sobre nuestra necesidad por dominio social aumenta su poder relativo sobre nosotros.

Los niños voluntariosos y los niños con trastorno de oposiciónismo desafiante (ODD) también tienen una necesidad descontrolada de dominio social.

Ahora bien ¿cómo ayudar al niño a manejar su necesidad de dominio social?

 La necesidad de afecto suprime la necesidad de dominio social.  Si usted le enseña a su niño a ser afectuoso con usted, le mostrará menos oposición.  Cuando usted castiga a su niño con amenazas, nalgadas y gritos, le está sirviendo de ejemplo sobre cómo lograr el dominio social por medio de la agresividad , es por eso que la próxima vez que su niño quiera dominar, usará el comportamiento que usted le enseñó. Una mejor estrategia es ser un maestro sabio y conocedor.  Afirme dominio social sobre su niño enseñándole.  Al asumir el papel de modelo y entrenador, automáticamente se hace dominante sin tener que ser verbal o físicamente agresivo.

Adaptado  de: http://www.espanol.parentingtheatriskchild.com/socialdominance.html

miércoles, 14 de mayo de 2014


ESTRATEGIAS DE SUPERVISIÓN PARA PADRES: TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD

El apoyo en el hogar para el hijo que padece un trastorno por déficit de atención con hiperactividad TDAH  puede ser muy agotador, pero para ayudarlo a salir adelante, será necesario que lo asista diariamente. Notará que es más fácil si tiene un plan práctico y coherente, orientado a su nivel de desarrollo y a los síntomas particulares de su trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).


CONSEJOS GENERALES PARA LA CRIANZA DE LOS HIJOS

Al preparar un plan para ayudar a su hijo, deberá ajustar las normas y las consecuencias al nivel de desarrollo de su hijo. Muchos niños con TDAH se comportan como si fueran menores de lo que son en realidad.

·         Explíquele a su hijo que usted se preocupa por él y que hará todo lo posible para entender lo que le está sucediendo.

·         Muéstrele qué orgulloso está de sus logros con elogios y afecto. Hágale notar cuando se porte bien.

·         Establezca algunas normas claras y sea consistente.  No discuta por cosas sin importancia. Diga "no" con menos frecuencia, pero cuando lo haga, dígalo en serio.

·         Cuando le dé a su hijo indicaciones o instrucciones, verifique que las haya entendido. Dé instrucciones breves.

·         A algunos niños con TDAH les cuesta ordenar sus pensamientos.  Pregunte: "¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Por qué?" para ayudarlo a pensar y a explicar qué es lo importante.
·         Establezca líneas de comunicación abiertas desde que es pequeño. No tenga miedo de hablar con él sobre sus virtudes y sus necesidades, y sobre cómo lo afecta el TDAH. Debe "traerlo a la realidad" para que pueda entender qué es y qué no es el TDAH.  Con frecuencia los niños no entienden lo que está mal cuando los adultos no les dan explicaciones.

AYUDA ACADÉMICA EN CASA

·         Establezca una rutina regular para hacer los deberes. Trate de que haga los deberes a la misma hora y en el mismo lugar todos los días. Si hace participar a su hijo en la preparación de sus horarios, es posible que muestre una mayor colaboración para hacer los deberes. 
·         Cuando esté haciendo los deberes, programe descansos regulares cada 10 ó 15 minutos. Permítale caminar, tomar agua o comer un snack. Use un reloj para controlar la duración de los descansos y el tiempo que dedica a hacer los deberes. Con frecuencia, los niños con TDAH tienen dificultades para administrar el tiempo. Necesitan aprender a planear anticipadamente y establecer sus propios ritmos.

·         Ofrezca recompensas por hacer los deberes. Coordine el programa con su maestro. El objetivo es reducir su control directo y que, gradualmente, vaya asumiendo la responsabilidad de hacer sus deberes. Sus posibilidades de éxito podrán aumentar si propone una recompensa o una consecuencia, y se mantiene firme con lo prometido.

·         Dé su opinión en forma constructiva y sin emitir juicios. Puede decir, "estoy contento porque empezaste a trabajar en tu proyecto. Espero que mañana ya pueda revisar los primeros párrafos", en lugar de decir "No hiciste nada en toda la semana".

·         Es posible que la tarea más difícil con la que deba lidiar sea organizar los deberes de su hijo. Un cuaderno o una hoja de deberes firmada por el maestro, puede evitar confusiones sobre los deberes. Si se olvida sus materiales o el cuaderno de deberes en la escuela o en la casa, entonces es lógico que haya consecuencias. Por ejemplo, tener que volver a la escuela para buscar lo que necesita.


APOYO EN EL HOGAR PARA DESARROLLAR CONDUCTAS POSITIVAS  Y HABITOS

·         Dígale a su hijo qué es lo que quiere que haga en lugar de qué es lo que no quiere. Por ejemplo, dígale: "Por favor, termina tus deberes de matemática" en lugar de "Deja de molestar a tu hermana".

·         Prepare a su hijo para cualquier cambio en la rutina. Muchos niños con TDAH no reaccionan muy bien ante las sorpresas o los cambios. Si usted espera un cambio, revise las normas, acuerde un posible incentivo o recompensa por buen comportamiento, y establezca claramente las consecuencias de portarse mal.   

·         Reconozca hasta los cambios positivos más pequeños en la conducta de su hijo. Si lo ayuda a darse cuenta del progreso que está logrando, su motivación y confianza aumentarán.  
·         Si precisa calmarse luego de haber pasado un mal momento con su hijo, busque a un amigo o a un vecino para que se hagan cargo de él, aunque sea durante 15 minutos. Para cuidar a su hijo, también debe cuidarse a si mismo.



·         Es posible que durante los primeros meses de asistencia a la escuela, sea necesario mantener una comunicación regular entre el hogar y la escuela. Durante el primer mes de clases deberá ponerse en marcha un plan de comunicación con el maestro. Dependiendo de la edad de su hijo, se podrán desarrollar planes diarios, semanales o mensuales para monitorear el comportamiento y las tareas escolares de su hijo. 
·         La mayoría de las veces, los niños con TDAH se benefician de las adaptaciones  curriculares  en la clase para completar la tarea. Hable con el maestro para determinar si para lograr los objetivos, su hijo necesita más tiempo, un lugar tranquilo para trabajar o deberes más cortos.



Fuente: http://www.greatschools.org/print-view/espanol/



Padres en Positivo

Ser Padres en esta epoca vertiginosa es un reto¡¡¡ Aquí comparto con ustedes, artículos y material interesante para apoyarles en este desafío cotidiano. Geraima Espinoza F.