sábado, 26 de octubre de 2013

TRES NECESIDADES BASICAS

El ser humano se maneja a nivel emocional en base a 3 necesidades básicas: 
ser mirado, ser tocado y ser escuchado.


En estos tres elementos, converge el miedo profundo a la “invisibilidad”: el no existir para esas personas, que para la individuo son significativos.  El temor a transcurrir en el diario devenir, sin un contacto visual sentido, sin una palabra o sin un gesto intencionado que provenga de terceros.

En el niño estas necesidades están centradas en los padres (o con asombrosa frecuencia, en abuelos con roles de padres), adultos saturados por el peso de las responsabilidades económicas, y quizás poco entrenados para la paternidad. Todo esto dispara ocasionalmente en el niño, el temor a ser ignorado , respondiendo con comportamientos que generan de manera negativa el que sea “mirado” (con fiereza o fastidio), que le hablen (de manera airada y ofuscada) y que lo toquen (al sacudirlo o darle un “tatequieto”) 

Estos escenarios se mantienen a través de la adolescencia, la adultez y la ancianidad, solo cambian los actores que son considerados significantes para cada persona, y cambian los mecanismos que se utilizan para buscar satisfacer, el no ser ignorados, el no pasar desapercibidos, el no ser invisibles. 

Geraima Espinoza

lunes, 7 de octubre de 2013

LA IRA EN LOS NIÑOS

Cuando hablamos de agresividad nos viene a la cabeza gente pegándose, insultándose o gritando. No obstante, la agresividad no es más que la manifestación de una emoción que subyace a ella: la ira. 

Cuando un niño reacciona y pega a su compañero, no debemos limitarnos a pensar que lo hace porque el otro le ha molestado, aunque es probable que así sea, sino recapacitar sobre qué valores estamos transmitiendo a nuestros hijos y qué modelos de actuación les estamos dando para que su respuesta inmediata ante un conflicto sea la agresividad o la violencia
Pero, ¿qué es la ira? Es una fuerza interna que surge de nosotros para dar respuesta a diferentes situaciones que vivimos y que nos producen tensión, malestar o frustración. No obstante, es cierto que ante las mismas frustraciones o situaciones negativas no todos respondemos de la misma forma; esta diferencia depende del temperamento de cada persona, pero también de experiencias previas, de los pensamientos y creencias, de los modelos vividos…
La ira es una emoción que es necesario encauzar de manera adecuada, expresándola a través del lenguaje u otras formas de conducta, pero huyendo de la agresividad o destrucción hacia los otros.

Aunque ciertas emociones, como la ira, la tristeza o el miedo suelan definirse como negativas, todas las emociones tienen algo positivo. La ira es muy importante, ya que hace al ser humano evolucionar y crecer interior y exteriormente. Así, cuando no conseguimos nuestros objetivos y nos enfadamos con nosotros mismos, esta emoción nos da fuerza para luchar más intensamente por lo que queremos y nos ayuda a superarnos.
Por eso es importante que no la ignoremos en los niños ni intentemos que la repriman, ya que es una fuerza positiva que ayuda a mantener la vida y a avanzar hacia nuestras metas; eso sí, siempre que la canalicemos adecuadamente.

Fuente: Enseñando a expresar la ira. ¿Es una emoción positiva en los niños?, de María del Pilar Álvarez Sandonís.

Padres en Positivo

Ser Padres en esta epoca vertiginosa es un reto¡¡¡ Aquí comparto con ustedes, artículos y material interesante para apoyarles en este desafío cotidiano. Geraima Espinoza F.